miércoles, 26 de febrero de 2014

UNIDAD 6: APRENDIZAJE PERMANENTE. APRENDIZAJES Y PEDAGOGÍAS EMERGENTES



Mi primer MOOC CAFÉ

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#eduPLEmooc

La propuesta del MOOC CAFÉ para la tarea de la Unidad 6 levantó un gran revuelo, y por países, por regiones, por ciudades o  por comunidades se empezaron a organizar eventos presenciales. Otros optaron por enviar invitaciones para los eventos que organizaban virtuales.
Yo andaba un poco perdida buscando uno virtual, porque por la distancia entre los de un lado y del otro del Atlántico,  y mi lugar de residencia, Atenas, era la única opción, pero además tendría que ser uno en el que pudiese participar por el día y por la hora. Ese era el criterio para mi selección. Así fue como el hangout que organizó Claudia Montero a través de Google + para el 15 de febrero me venía muy bien. Confirmé mi asistencia y recibí la invitación, pero cuando llegué al evento, ya no había posibilidad de que entrara ningún participante más, ya que el límite era de 9 y me quedé como oyente. Sin embargo, me sirvió para ver cómo lo organizaban, los problemas técnicos que se presentaban, cómo los solucionaban, y cómo se llevaba a cabo este encuentro entre compañeros del curso, con tantas cosas en común a pesar de las grandes distancias entre algunos de ellos.
No me desanimé, pensé en organizar uno yo misma, pero al preguntar en twitter me recomendaron buscar uno que ya estuviera programado. Mi siguiente intento fue con el evento organizado por Andrea Scandroglio   para el 17 de febrero por la noche, perfecto para mí. Cuando intenté entrar también estaba lleno y me quedé esperando en la puerta por si algún contertulio se tenía que marchar y dejaba su sitio. Pero no fui la única que se quedó a las puertas, así que Lidia Casares decidió improvisar un hangout  y así me encontré con una invitación in situ y entré en este MOOC CAFÉ AL AZAR, el 17 de febrero a las 21:30 hora española.
Al principio solo había una persona,  Aquilino Fernández , pero poco a poco se fueron abriendo ventanas y al final participamos ocho. En común, la docencia y, por supuesto, #eduPLEmooc,  pero de diferentes materias y de cuatro países diferentes: Argentina, España, Grecia y México:

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Lidia Casares, profesora de Educación Física de Madrid;  Claudia Montero profesora y nutrióloga de México; María Jesús Ip,  profesora de latín y griego en Bilbao; María Andrea Giulietti, preceptora de Educación Secundaria en Buenos Aires; Manuela Conde Cabrera, profesora de Educación Especial en el IES Estuaria de Huelva; Aquilino Fernández, profesor de Latín y Griego en Málaga;   Martín Raúl , profesor en el Colegio Rafaela Ybarra de Madrid; y yo, María José Martínez, profesora de Español para extranjeros en Atenas, pero qué grata coincidencia, yo también soy de Filología Clásica, así que en este hangout al azar nos encontramos tres de clásicas, con los poquitos que somos en general.
Como éramos casi todos novatos y no habíamos ensayado previamente, tuvimos algunos problemillas técnicos e incluso no quedó constancia en vídeo de nuestro encuentro, no se grabó. Al menos tenemos las fotos.
Gracias a las sugerencias de Claudia y Martín, que ya habían participado en otros hangout los días anteriores el hangout comenzó.
Hangouts-Logo.pngClaudia, como organizadora experimentada y gran comunicadora, dio las primeras pautas. Lo primero era presentarse. Y así nos fuimos conociendo y ubicando.
Al ser un poco al azar el encuentro, improvisamos también las intervenciones y los temas, aunque siempre dentro del marco de las TIC en la educación. Cada uno habló de su experiencia y el día a día con las nuevas tecnologías en sus diferentes contextos educativos. Y entre lo que se trató, quiero destacar:

  • el uso de blog de aula por casi todos los participantes;
  • que más o menos en casi todos los centros hay equipamiento con ordenadores, pizarra digital, y otros dispositivos, pero hay profesores a los que les cuesta incorporarlos en su quehacer diario y  cambiar, por dejadez, por desconocimiento, su metodología, así que muchas veces los dispositivos son usados por los alumnos para jugar, o la pizarra digital como un simple proyector;
  • que la administración nutre a los centros con nuevas tecnologías pero no lo hace bajo un proyecto que implique formación del profesorado e incorporación de las mismas en el currículo de los centros, sino que se siguen utilizando los mismos medios de siempre para la administración de los contenidos y su evaluación;
  • que, por otra parte, afortunadamente hay cada vez más profesores con ganas de innovar y  hacer proyectos, y son los que de manera individual van haciéndose eco;
  • y hago mía también una de las conclusiones que Aquilino ha hecho sobre el hangout en su blog: “Coincidimos todos en que la escuela que nos gustaría en el siglo XXI fuera una escuela abierta a todas las culturas, donde no hubiera tantas trabas y donde se implementaran las nuevas tecnologías en sus distintas facetas: ordenadores, móviles, pizarras digitales, trabajos por proyectos, trabajos colaborativos, uso de redes sociales, etc.”

Y lo mejor de todo ha sido conocer en persona a unos cuantos compañeros de diferentes lugares, que de otra manera seguramente no habría ocurrido, lo que le da un valor añadido a este curso, y compartir esta experiencia de aprendizaje entre iguales a miles de kilómetros de distancia y en horarios tan divergentes. Para mí era un café nocturno, lo que le dio un toque de intimidad, por lo menos yo parecía que estaba en un bar de copas, por la falta de iluminación:

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La frase: "Mucha gente pequeña, en muchos lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden transformar el mundo", la quiero cambiar en este caso por: muchos hangout (moocafés) pequeños (o menos pequeños) , en muchos lugares pequeños (o menos pequeños) , pueden transformar la educación.  La conectividad y el crear redes de aprendizaje positivo tienen que formar parte del sistema educativo del siglo XXI.  A partir de este hangout, por ejemplo, la educación se puede ir de viaje, si los alumnos de Aquilino o de María Jesús quieren visitar Atenas, porque encantada les serviré de guía. El hangout me ha encantado porque implica: más allá del hangout.
Nuestro MOOC Café era pequeñito, y no fue técnicamente perfecto, pero hemos aprendido y sin duda que la próxima vez lo haremos fenomenal. Sin embargo, el poder compartir las experiencias y debates de todos los demás a un lado y al otro del Atlántico ha sido muy enriquecedor. Gracias compañeros.

martes, 25 de febrero de 2014

PLE y gestión de la información


“Infondación”


Me habría gustado titular esta entrada como: Inmigrantes digitales versus nativos digitales en la época de la superabundancia de información: todo un reto en la educación del siglo XXI, donde los inmigrantes digitales serían los docentes y los nativos digitales los alumnos. Pero en el mundo de lo efímero y del sincretismo, de las píldoras de información, de las citas entresacadas de compendios de filosofía, de los microrrelatos, de lo visual y conceptual como manera de aprehender el mundo, era demasiado largo. Gráficos, esquemas, infografías, que a golpe de vista aglomeran y sintetizan la información, es lo que predomina en  la era de la infoxicación. Y, además, ya se está llenando la red con información al respecto, “ríos de tinta corren”, tanto sobre la infoxicación y el exceso de información, como sobre la educación en la era digital.


Esto ha implicado también un cambio cognitivo en la asimilación de los contenidos y en su lectura. Ya Julio Cortázar en Rayuela nos iba entrenando con el hipertexto, saltándose la lectura secuencial, y Borges con su Biblioteca de Babel nos dejaba entrever cómo sería la biblioteca universal, esta que estamos construyendo entre todos.

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Aunque “leer letras en una página no es más que una de sus muchas formas. El astrónomo que lee un mapa de estrellas que ya no existe; el zoólogo que lee las huellas de los animales en el bosque; el organista que lee al mismo tiempo diferentes líneas de música orquestada; el pescador hawaiano  que lee las corrientes marinas hundiendo una mano en el agua (...)en todos los casos, es el lector quien interpreta el significado; es el lector quien atribuye (o reconoce) en  un objeto, un lugar o un acontecimiento cierta posible legibilidad; es el lector quien debe adjudicar sentido a un sistema de signos para luego descifrarlo. Todos nos leemos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea para poder vislumbrar qué somos y dónde estamos”.


Hay muchas formas de leer, desde siempre, y el infinito para leer, en nuestros días. Zygmunt Bauman decía:

Cuando yo era joven anhelaba tener la clase de acceso a la información que tengo ahora, pero con el pasar de los años he descubierto que el exceso de información es peor que la escasez. Nos estamos distanciando del pasado a toda velocidad, de lo cual resulta el impacto de dos fuerzas, una es la fuerza del olvido y la otra, la de la memoria. No hay tiempo para entrar en materia, de modo que la memoria guarda un recuerdo deformado del pasado. No sabemos cuánto van a durar las concepciones que se establecen con unos cimientos tan débiles. Esto no es serio. El problema es cómo conseguir llegar a la información relevante, cómo distingues la basura de lo relevante. Se trataría de saber si un año después le interesa a alguien lo sucedido el año anterior, si dejó algún rastro”.

Si vamos al ámbito de la educación, los nativos digitales, los alumnos de ahora, están más o menos adiestrados en este mundo virtual, por lo menos en la parte utilitaria, pero, ¿son capaces de llegar a la información relevante?  Cassany comenta: “Leer en línea es mucho más difícil que leer en papel, por lo que los chicos necesitan aquí mucha más ayuda de los maestros. Nos equivocamos si pensamos que ellos ya lo saben hacer todo… y que nosotros no sabemos… Quizás ellos sean buenos configurando un ordenador o resolviendo un problema técnico de conexión, pero carecen de actividades estratégicas para leer críticamente en línea”. (...) “hay que enseñar a leer críticamente fotos, vídeos, audios y perfiles de redes sociales, porque en la red hay mucha más porquería”.

Además, el alumno no es solo receptor sino también productor, colaborador, y ello significa también un cambio de relación entre profesor-alumno. Y así van apareciendo nuevas formas de enseñanza-aprendizaje. Cassany enumera algunas:


Aprendizaje ubicuo, que sucede en cualquier lugar (Nicholas Burbules; Gvirtz y Necuzzi 2011).
Educación invisible, no reconocida, integrada en el día a día (Cobo y Moravez 2011).
Edupunk, con el lema “hazlo por tu cuenta” y un famoso edupunkmanifiesto (Jim Groom y Brian Lamb).
Educación expandida, que fomenta prácticas educativas coherentes con la cultura digital, las redes sociales, la participación colectiva, el software libre y el copyleft (Zemos 98).
Banco Común de Conocimientos, que hace emerger los aprendizajes realizados por las personas en cualquier contexto, los conecta y los suma en un fondo común (Platoniq).
Por supuesto, estos conceptos desafían a la institución académica y discuten su primacía o su sentido en la época digital.

Jordi Adell es, precisamente, una de las voces más oídas y entrevistadas en relación con Pedagogías Emergentes.
En este nuevo marco educativo, el docente se convierte en un mediador, en un orientador, en un mentor, que tiene que estar capacitándose permanentemente, tiene que “aprender a enseñar mientras se aprende, aprender junto con los alumnos, aprender de los alumnos, aprender investigando”, y sobre todo enseñar al alumno a ser autónomo, a aprender a aprender para poder ser un individuo en la sociedad líquida, de la que nos hablaba Zygmunt Bauman. En la historia de la humanidad hemos pasado de las sociedades colectivas a la individualidad y de la individualidad a las sociedades conectadas mediante el constructivismo, y en esta modernidad líquida tenemos que crearnos una nueva identidad.

En el blog de negtic en su entrada Filtrar, organizar y compartir contenidos: la nueva competencia en la sociedad de la información se mencionan algunas herramientas para estas tres partes del proceso:

  • identificar, buscar y filtar: Google, Bing, Topsy, Tiching, Diigo, Feedly, Facebook, Twitter, scoop it…

  • organizar: Delicious, Diigo, Drop box, Google Drive, Evernote
  • publicar-distribuir- compartir: redes sociales, blogs, pinterest, slideshare, scribd, Paper.li, storify…
¿Son solo herramientas? Según Alejandro Piscitelli no son una caja de herramientas sino una nueva cultura.
Sí, son una nueva cultura, una nueva realidad, pero que hay que saber gestionarla. Javier Velilla nos habla de cómo evitar la infoxicación, al igual que Ignasi Alcalde en dos artículos: De la infoxicación a la visualización y Dieta digital: cuando menos es más.
     ¿Y en el mundo de ELE, es decir, de la enseñanza de español como lengua extranjera, que es el campo en el que desarrollo mi actividad profesional? Está claro que sobre todo cuando la enseñanza-aprendizaje se hace en entornos de no inmersión, la puerta al mundo virtual ofrece infinidad de posibilidades tanto para el profesor como para el aprendiente de la lengua tanto de input como de output. Comparto aquí la presentación de Victoria Ángeles Castrillejo de su taller: Cómo ser profesor de ELE eficaz en una época de abundancia informativa, que en su momento quería dar unas pequeñas orientaciones de cómo recopilar: imágenes, textos, crear, guardar… Pero me ha gustado la entrada del blog de Clara Sánchez sobre cómo gestionar la información para un aprendizaje autónomo eficaz porque resume de una manera práctica a través de un mapa conceptual cómo ayudar a los estudiantes a elegir la información para seguir aprendiendo fuera del aula, en su caso virtual, para equilibrar sus destrezas comunicativas: leer, escuchar, escribir, hablar e interaccionar.
     Finalmente no titulé esta entrada: Inmigrantes digitales versus nativos digitales en la época de la superabundancia de información: todo un reto en la educación del siglo XXI e inventé una palabra: INFONDACIÓN inspirada por una imagen, la de la inundación de París de 1910. Una inundación hizo flotar los libros de una librería de la rue Jacob, como ahora ante la inundación de información flotan por la modernidad líquida. Infondación como información + inundación, pero también se puede interpretar como el reverso de infoxicación, no quedarse en lo superficial, sino seleccionar, gestionar e ir al fondo: INFONDAR. ¿Por qué no? En cualquier caso, cada cual que haga su lectura, porque una imagen, hoy en día, finalmente vale más que mil palabras.



lunes, 10 de febrero de 2014

PLE EN CONSTRUCCIÓN


La imagen de mi  PLE estaba rePLEta de libros en la época predigital, ahora también

     
Ahora bien, el formato que predomina es el digital, excepto para la lectura profunda y pausada.
     Aún recuerdo cómo, en la asignatura de Paleografía, para investigar y analizar manuscritos teníamos que ir a la Biblioteca Nacional con carta de recomendación del profesor, lo que nos permitía tener acceso a una pequeña sala sin “herramientas” de ningún tipo, un encuentro a solas, un tú a tú, ni lápiz, ni papel,  ni siquiera fotos analógicas estaban permitidas. Podías, eso sí, seleccionar un número determinado de fotocopias . El compartir el conocimiento, lo investigado, vendría en forma de ensayo, de artículo o de examen. A veces, en un libro de segunda mano te encontrabas anotaciones a un texto clásico de otro estudiante, y era otra manera de compartir, como antaño las anotaciones críticas.Qué diferente es ahora que a golpe de ratón, sin cartas de recomendación,  encuentras  el libro sobre el copista, Láscaris,e incluso partes de los manuscritos. Esto último es pasado, pues pertenece a la web 1.0.
   Bueno, pero eso es otra historia porque ahora soy profesora de ELE, y no de griego, aunque lo sea en Grecia.  Y también recuerdo la etapa de la


 y del  







con las grabaciones de la radio o de la tele, o de las pelis

. En resumen, que soy una inmigrante digital en este mundo:

En un taller que hice sobre cómo crear contenidos de input y output para la clase ELE se puede ver plasmado este proceso y parte de mi PLE, de la web 1.0 a la web 2.0.
Pero la web es un como un vórtice imparable:  web 3.0, la semántica; web 4.0, la móvil y ubicua; web 5.0, la sensorial-sensitiva
Mientras tanto, ¿yo dónde y cómo ando en:



MI (SIM) PLE